Juan Casado
Biografía
Nacido en Córdoba en 1955, mi trayectoria es un viaje de ida y vuelta entre la precisión técnica y la libertad del lienzo. Mi formación como delineante y mi paso por la Escuela Massana y la colaboración con el diseñador Tomás Vellvé, dotaron a mi mirada de una estructura rigurosa.
Sin embargo, ha sido mi camino autodidacta en la pintura el que me ha permitido romper moldes y encontrar una voz propia. A lo largo de una vida que ha transitado desde la efervescencia de Sao Paulo hasta la luz del Mediterráneo en Alcudia o el Bajo Maestrazgo, mi obra se ha convertido en una exploración de la materia y su memoria.
Actualmente resido en Traiguera, rodeado de los paisajes que hoy nutren mi pincel.
Mi propuesta artística
Mi pintura es un diálogo constante entre el diseño gráfico y la observación minuciosa. Me interesa lo que el tiempo escribe en las superficies:
La arquitectura de la naturaleza:
En mis series de olivos milenarios, busco retratar la "piel" del árbol, convirtiendo la corteza en un mapa de texturas casi abstractas sobre fondos de colores puros y rotundos.
El objeto cotidiano:
Sombreros o sillas dejan de ser objetos funcionales para convertirse en protagonistas de una escena silenciosa y cargada de simbolismo.
La abstracción de lo real:
Ya sea en el estudio de un tronco o en el movimiento del mar, mi formación técnica me empuja a buscar el orden dentro del caos orgánico.
Entiendo cada cuadro como un ejercicio de paciencia y descubrimiento, donde el rigor del delineante se rinde ante la pasión del pintor.

La sorprendente pintura de Casado nos asombra con un soporte técnico cuidadísimo que le permite un dominio de la anécdota al borde de la magia. De tan reales como son estos seres, pueden parecer criaturas irreales surgidas de la profundidad del pensamiento de un creador absolutamente lúcido y observador.
La pintura de Casado está comprometida con la plástica de nuestro tiempo y apuesta fuerte por la técnica, alejada de cualquier concesión o de la tentación de caer en una línea fácil y cómoda. Una pintura absolutamente interesante.
— Moli
